Hoy no estoy en mí.
Mi cabeza voló a un lugar en el que mi cuerpo no pueda encontrarla. Cansada de ser noqueada una y otra vez y seguir sonriendo, prefiere emigrar lejos de aquí, donde pueda descansar un tiempo.
Mi cuerpo abatido descansa sobre la cama, y los restos de mi cabeza intentan en vano hacer funcionar la maquinaria de nuevo. No hay sensación, el dolor es ajeno. Huelga de acciones, callejón sin salida, fin del movimiento.
Música para sanar mi cabeza, cama para sanar mi cuerpo.
Descanso.
Paz.
martes, 16 de diciembre de 2008
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1 comentario:
Es la primera vez que leo tu blog, y soy la primera en comentar!!
Me ha encantado, al igual que otras entradas antiguas que he leído.
Te seguiré.
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