
Oigo la música de mis ojos cuando las lágrimas piden paso. Si la vida es algo más que esto ¿por qué malgastar melodías?
El amor será como un bálsamo que alivie el dolor y cierrre las heridas. La piel será el abrigo de terciopelo raído por el tiempo y yo seguiré aquí, escribiendo. Aquí seguiré sintiendo a través de las letras y sufriendo a través de lo que aprendo. Mi mente quedará en blanco. El corazón asumirá todas las responsabilidades. Lo espontáneo está ensayado. Lo natural está representado artificialmente. La fortaleza es débil de puertas para adentro. La decisión siempre se vuelve insegura. La inocencia es un impulso de la bondad que busco. Hoy quizá encuentre lo que merezco. Pero ¿quién establece los méritos? ¿Las Parcas de Zeus? No, ellas cortarán mi hilo de la vida, cuando encuentren el ojo que a mi me sobra cuando lloro y que me causa el dolor que ellas cortan.
Justamente perfecta será la normalidad inexistente.
Hoy las lágrimas ya no anidarán junto al odio y al rencor.
Hoy la triste alegría inundará mi vida, allí ¿no la ves? junto a la esperanza.

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