El miedo es como la familia, que todo el mundo tiene una, pero aunque se parezcan, los miedos son tan personales y tan diferentes como pueden serlo todas las familias del mundo.
Hay miedos tan simples como desnudarse ante un extraño, miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser lo que soñamos, a no dar la talla, miedo a que nadie entienda lo que queremos ser, hay miedos que nos va dejando la conciencia, miedo a ser culpables de lo que les pase a los demás.
Y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido. Como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca...
Y hoy he escuchado una gran frase, de un hombre encantador que decía que la
“Felicidad es la ausencia del miedo”.
Y entonces me he dado cuenta de que últimamente, yo ya no tengo miedo.
Y es que con miedo no se puede vivir
Sabes que hago yo cuando tengo miedo?
Corro.
Para que no me pille.
miércoles, 13 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario