miércoles, 10 de diciembre de 2008

Derríteme este frío invierno

Tener tan fríos los huesos que hasta duele respirar.

Verte alejarte con tu paraguas negro entre la inmensidad.

Sentir como cada gota de lluvia te atraviesa, mientras ya ni sientes tus manos congeladas.

Esquivar uno de cada dos charcos impares en un intento de hacerme trampas a mí misma para no chocarme de nuevo con tu mirada y sentir como la mía se desencaja por segundos…

Buscar todas las acepciones posibles de la palabra “gilipollas” y ver cual me queda mejor, mientras te reconozco en cada charco... Y pensar que a veces el corazón juega malas pasadas. Mientras sigo intentando que mis manos sean semáforos en rojo. Todos los semáforos en rojo a tu paso por donde la hierba ya no florece, percibiendo que la primavera nos ha abandonado dejando paso al más frío de los inviernos…

Y percibir que el frío se apodera de tu cuerpo, cuando las costillas se te clavan como alfileres…
Y te explotan las ganas en el vacío, sabiendo que solo eres un suspiro que por las noches me despierta dueña de algún colapso

No hay comentarios: